Los vecinos de las ciudades se acomodan en zonas pequeñas y las llaman barrios o vecindades. Es probable que algunos barrios lleguen a ser más populares que la misma ciudad. Aunque nos ayuda a ubicar un domicilio, la creación de los barrios fue una forma de dividirnos y de dividir a la ciudad.
En el cielo nocturno, con todas sus estrellas desparramadas, los hombres también crearon barrios. Aquellos observadores lo dividieron como un gran rompecabezas y a cada pieza la llamaron constelación.
Las constelaciones son los barrios del cielo.
Los antiguos astrónomos estamparon la posición de las estrellas sobre un papel o una piedra; así construyeron mapas con puntitos que representaban al cielo que veían. Tenían mucha imaginación, y juntando esos puntitos hacían dibujos de animales y personas famosas. Poco a poco, fueron dibujando todo el cielo, y a cada figura de estrellas le dieron un nombre. Así crearon las constelaciones.
Hay constelaciones más conocidas que otras.
En los libros de astronomía, se encuentran ochenta y ocho constelaciones diferentes. Algunos de esos barrios celestes tienen forma de animales fabulosos, otros de héroes antiguos, pero también hay barcos, coronas de rey, pavos, moscas y cruces.
Horacio Tignanelli, Quesún:
Primer diccionario de astronomía (fragmento) Buenos Aires, Colihue, 1990.
CONTESTA O COMPLETA
1) Para definir qué es una constelación, el autor de este texto recurre a dos metáforas. Cópialas al cuaderno.
2) Explica con tus palabras qué es una constelación, sin utilizar las metáforas.
3) Dibuja en el cuaderno constelaciones imaginarias.
10 de noviembre.
CONSIGNA:
HAZ UNA LISTA CON PALABRAS CON LA DIFICULTAD DE : "ns" "ct" "bs" "nc"
Sepáralas en sílabas.
Haz oraciones nuevas con ellas.
lunes, 30 de octubre de 2017
CUENTO SI FINAL...
Cuento sin final.
Nunca me había gustado la tía Sharon. Mis padres se empeñaban en llevarme a su casa, cada vez que íbamos a Wichita.
La tía Sharon vivía en una casa muy vieja y antigua que olía a sucio y a pescado podrido. Pero esto era lo de menos.
La habitación que me daba para dormir estaba en el sótano y allí había muchos y extraños ruidos.
Aquel día de febrero, cuando me disponía a bajar a mi habitación, la tía Sharon me susurró al oído:
- Mala suerte, mala suerte, pequeño!
Y me dio un beso mezclado con risa de bruja.
Durante la noche, los ruidos me parecieron más raros que otras veces. Surgían de una caja de cartón mediana que ocupaba un lugar en aquel espacio pequeño. Me acerqué a ella y comprobé que efectivamente el ruido salía de la caja de cartón. Tal vez había un reloj dentro u otro cacharro viejo que se había puesto en marcha. La destapé un poco para ver
La tía Sharon vivía en una casa muy vieja y antigua que olía a sucio y a pescado podrido. Pero esto era lo de menos.
La habitación que me daba para dormir estaba en el sótano y allí había muchos y extraños ruidos.
Aquel día de febrero, cuando me disponía a bajar a mi habitación, la tía Sharon me susurró al oído:
- Mala suerte, mala suerte, pequeño!
Y me dio un beso mezclado con risa de bruja.
Durante la noche, los ruidos me parecieron más raros que otras veces. Surgían de una caja de cartón mediana que ocupaba un lugar en aquel espacio pequeño. Me acerqué a ella y comprobé que efectivamente el ruido salía de la caja de cartón. Tal vez había un reloj dentro u otro cacharro viejo que se había puesto en marcha. La destapé un poco para ver
domingo, 29 de octubre de 2017
jueves, 26 de octubre de 2017
Las Frustraciones.
Marieta polvoreta quiere ser ciclista
Esta es la historia de una niña que siempre estaba soñando, una niña que soñaba con ser una gran ciclista. Marieta Polvoreta, siempre estaba montada en la bicicleta, le gustaba hacer carreras e inventar competiciones, siempre sobre su bicicleta. Marieta también pasaba muchas horas viendo las competiciones en la televisión, le encantaba saber cosas acerca de los grandes ciclistas y se sabía la vida de todos ellos, las competiciones en las que habían participado y los premios que habían ganado. Pero apenas había mujeres ciclistas y eso era algo que llamaba mucho su atención.
Marieta, quería ser una gran ciclista, se pasaba las horas soñando despierta. En sus sueños, pedaleaba sobre su bicicleta, rápidamente y participaba en grandes competiciones. Todo el mundo le decía que pasaba demasiado tiempo con la bicicleta que debía ocuparse de otras cosas y no dejar sus tareas escolares de lado. Pero Marieta era una niña muy aplicada en su colegio y tareas escolares, nunca dejaba nada sin hacer y sacaba buenas calificaciones en sus exámenes, y sin embargo todo el mundo, intentaba desanimarla para que dejara de perder el tiempo con la bici. Solían decirle “Está bien que hagas deporte, pero deberías dejar de perder tu tiempo todo el día con la bici”, “Es muy difícil ser un gran deportista” e incluso le decían cosas como “No es un deporte de chicas, deberías hacer baile o gimnasia rítmica”. Aunque Marieta a veces se desanimaba, no se dejó convencer y siguió soñando y practicando con su bici.
Marieta encontró un club de ciclistas, donde se apuntaban chicos de su edad, todos ellos hacían un equipo, entrenaban juntos y participaban en competiciones. Marieta se puso muy contenta al enterarse de esto, por fin podría entrenar de verdad, podría ser un gran paso para lograr su sueño. Pero cuando Marieta fue a apuntarse no le dejaron apuntarse porque era un equipo masculino, le dijeron que no tenían equipo femenino que si se apuntaban más chicas contarían con ella. Marieta insistió en que podría entrenar y competir con los chicos, pero no le sirvió de nada.
Marieta encontró un club de ciclistas, donde se apuntaban chicos de su edad, todos ellos hacían un equipo, entrenaban juntos y participaban en competiciones. Marieta se puso muy contenta al enterarse de esto, por fin podría entrenar de verdad, podría ser un gran paso para lograr su sueño. Pero cuando Marieta fue a apuntarse no le dejaron apuntarse porque era un equipo masculino, le dijeron que no tenían equipo femenino que si se apuntaban más chicas contarían con ella. Marieta insistió en que podría entrenar y competir con los chicos, pero no le sirvió de nada.
Volvió casa enfadada, desanimada y con ganas de dejar su sueño, tal vez tenían razón todos y lo de la bici estaba bien para pasar un rato, pero debía dejar sus sueños de lado. Marieta Polvoreta se pasó toda la noche llorando, tanto lloro que se quedó sin lágrimas. A la mañana siguiente dio una patada a su bici y se fue al colegio. Pero al llegar a casa, y ver su bici en el suelo, no pudo evitar coger la bici para irse a pasear. Estaba tan enfadada que pedaleo a gran velocidad y consiguió relajarse.
Entonces Marieta pensó que entrenaría por su cuenta y participaría en las competiciones por su cuenta. Entreno muchos días y cuando se enteró de que pronto habría una competición decidió apuntarse, pero de nuevo los organizadores le negaron la oportunidad. Era una carrera masculina, solo podían participar chicos, cuando hubiera alguna competición para chicas contarían con ella. Marieta Polvoreta no podía creérselo, después de todo lo que había entrenado, llena de rabia montó en su bicicleta y pedaleo y pedaleo a gran velocidad.
Marieta no pudo participar en la competición pero el entrenador del equipo, de aquel equipo en el que no la habían dejado entrar, estaba allí y vio como no la dejaron apuntarse, también vio su insistencia, sus ganas y la velocidad con la que salía con la bicicleta, así que decidió cambiar las normas de su equipo y darle una oportunidad. Marieta estaba súper contenta, cuando el entrenador habló con ella y le dijo que podía entrenar con el equipo.
Marieta empezó a entrenar con el equipo y juntos buscaron competiciones en las que todos podían participar. Y así paso casi un año completo, Marieta estuvo entrenando para la competición, todos los días entrenaba, estaba muy ilusionada porque por fin podría participar en la competición. Pero una tarde mientras entrenaba comenzó a llover, y las ruedas de su bici resbalaron con tan mala suerte que Marieta cayó al suelo y se rompió la pierna y no podría participar en la competición. Marieta se sintió enfadada, desanimada y de nuevo pensó que tal vez debía dejar la bici. Y de nuevo lloró, pero esta vez no solo lloró una noche, fueron varias noches hasta que se quedó sin lágrimas.
Y el tiempo pasó y la pierna se curó y Marieta volvió a montar en bici, con más ganas que antes. Y Marieta volvió a entrenar con su equipo y Marieta por fin pudo participar en la competición. Pasaron los años y Marieta siguió practicando y siguió compitiendo, se convirtió en una gran ciclista, llegó a ser una de las primeras mujeres ciclistas. Marieta logró cumplir sus sueños.
FICHA ACTIVIDADES CUENTO MARIETA QUIERE SER CICLISTA
- ¿Por qué las demás personas querían desanimar a Marieta?
- ¿Cómo crees que se sentía Marieta cada vez que aparecía algún obstáculo?
- ¿Por qué crees que a veces tuvo ganas de abandonar sus sueños?
- ¿Por qué no abandono sus sueños y volvió a subirse a la bici?
- ¿Crees que hizo bien o tal vez debería haber dejado la bici?
- ¿Crees que fue difícil para ella?
- ¿Por qué crees que consiguió su sueño al final?
- ¿Cómo crees que se sintió cuando lo logró?
lunes, 23 de octubre de 2017
viernes, 20 de octubre de 2017
martes, 17 de octubre de 2017
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